“Más estabilidad educativa y menos promesas”

Según el informe Education and Training Monitor 2019 (Monitor de la Educación y la Formación 2019), que publica anualmente la Comisión Europea, para conseguir una estabilidad política y, por consiguiente, incrementar la inversión pública educativa, hacen falta retos de mejora hacia el sistema educativo español. Como defiende Criado (2017), con las leyes de escolarización obligatoria del S.XIX, toda la población pasa por la escuela, estableciéndose una interdependencia fuerte entre el sistema escolar y la sociedad. 


Entre las mejoras educativas del sistema español, nos encontramos con: 

  • La necesidad de una estabilidad política para materializar reformas educativas

  • Destinar mayor inversión pública a la educación

  • Mayor estabilidad y formación del profesorado

  • Reducir el abandono escolar temprano


Ahora bien, centrándonos en las diferencias entre las instituciones públicas y privadas/concertadas,  todas las investigaciones coinciden en la gran diferencia de estatus social entre el alumnado. Según Villarroya, (2000); Pérez-Díaz, Rodríguez y Sánchez Ferrer, (2001); Fernández Esquinas, (2004); Bonal, (2003); Escardíbul y Villaroya, (2009); Río Ruiz y Martín Gimeno, (2017), citado en  Criado (2017), “Los centros concertados reclutan mucho más alumnado procedente de familias con ocupaciones más cualificadas, con más rentas y con mayor nivel educativo, y mucho menos alumnado inmigrante”. Aunque lo más importante no se basa en la titularidad de un centro, sino en su composición social del alumnado.


Es aquí donde se ven afectadas en nuestra sociedad las mejoras del sistema educativo planteadas anteriormente, centros homogéneos de clase media o baja frente a centros que albergan porcentajes significativos de clases populares, dificultando así la necesidad de inversión pública educativa.





Dicho esto, políticamente,  la crisis económica es,  y ha sido,  una gran oportunidad para que algunos partidos políticos impulsen una de las reformas más pequeñas en el sector escolar para reducir el gasto público. El colapso de los gobiernos centrales y locales, especialmente de los partidos conservadores, ha afectado a los servicios educativos más populares, especialmente en las aulas populares: disminución de la calidad de la enseñanza, disminución del personal docente en las instituciones públicas, aumento del declive de la relación alumno-maestro, reducción de la becas, el aumento de las tasas de matrícula para la formación profesional ... La disminución de la inversión en educación pública también se ha producido en las instituciones gubernamentales por el endurecimiento de la educación pública. (Criado, 2017). 


En conclusión, la política y la educación son una, donde hay educación hay política y viceversa, por lo tanto, no es concebible la separación de ambas en la sociedad, comenzando con el primer paso en la formación del profesorado. "Para construir una Europa resiliente, cohesionada y justa, tenemos que invertir en educación. Esto significa sobre todo invertir en el profesorado, dándoles las herramientas y el reconocimiento que merecen. El éxito de toda reforma educativa depende de ellos y ellas, de modo que responder mejor a sus necesidades es fundamental para construir un verdadero Espacio Europeo de Educación de aquí a 2025", ha indicado el comisario de Educación, Cultura, Juventud y Deporte, Tibor Navracsics.

Criado, E. M. (2017). Esperando al pacto por la educación. Cuadernos de Relaciones Laborales, 35(2), 249. 

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